Dado a los avances obtenidos por la utilización de esta
fuente energética renovable, se esta estudiando la creación de cocinas que se abastezcan con este método
más seguro, limpio y económico.

La elaboración de comidas, es
uno de los mayores consumos que realizamos diariamente, por lo que es un buen objeto de prueba para investigar métodos con los que aprovechar mejor las radiaciones provenientes de nuestra esfera incandescente, para que en un futuro no tengamos que utilizar los métodos convencionales de hoy en día que son altamente contaminantes.
La idea es similar a lo que está ocurriendo debido al
calentamiento global, provocado por el
efecto invernadero, que se basa en permitir la entrada de los rayos provenientes del sol, sin la posibilidad de que estos regresen al exterior. De ese modo se almacena el calor.
Está demostrado que un habitáculo bien aislado con una cubierta transparente dirigida hacia el sol, y una plancha metálica de color oscuro puede elevar la temperatura en poco tiempo a
más de cien grados.

Si a todo esto le sumamos la utilización de
buenos materiales aislantes del calor, nos quedará una cocina que alcanzará temperaturas de hasta
ciento sesenta grados.
Gracias a esto nos olvidaremos de las peligrosas cocinas de gas y daremos paso a una
nueva era del ahorro en el hogar.